10 películas de amor no típicas. - Carla Sifer

Soy Carla Sifer y me encanta hacer listas de lo que sea, sobre todo si son listas de cosas que me gustan. 

Hablando con Sandra (la maravillosa creadora de Somos Vértices) se me ocurrió que para San Valentín podría contaros mi TOP 10 de películas de amor no típicas. Y aquí estoy, volviendo al mundo blogger para recomendaros sin spoilers 10 películas que a mi parecer giran en torno al amor y no son Love Actually o Amélie (que me encantan).

La intención además de compartir mi supuesta sabiduría cinéfila, es salir un poco del esquema amor ideal. Por suerte, hoy en día somos bastantes los defensores de cualquier tipo de amor, siempre y cuando se forje en el respeto y la confianza. 

Todo esto os lo digo con mi colgante “Call Me gold corazón rodeando mi cuello. Para escribir estas líneas metida en mi papel de Cupido cinematográfico. 

Os he preparado una lista de cintas bastantes diferentes, y para que no se me vea mucho el plumero las he ordenado en orden cronológico. Espero que podáis encontrar alguna que os llame la atención y se convierta en parte de vuestras listas personales. 

BONNIE & CLYDE, 1967

¿Será que las historias de amor de las que vamos a hablar son destructivas? Ni desmiento, ni confirmo, tan solo disfrutar de las aventuras de estos dos.

La primera vez que recuerdo ver a Warren Beautty en la pantalla creo que me enamoré de él. Esa ideación platónica cuando eres una chiquilla en alguien que te saca unas cuantas decenas de años.

¡Qué guapos salen Warren y Faye Dunaway!


BLADE RUNNER, 1982

¿Habéis leído la novela “Sueñan los androides con ovejas eléctricas”? En ella se basó un soñador Ridley Scott. Se supone que esta historia podría ocurrir en un supuesto futuro no muy lejano, aunque nuestra realidad apocalíptica es algo diferente.

Futurismo por doquier y trama policíaca, en medio de todo esto se nos cuela una quizás innecesaria historia de amor. Harrison Ford siempre ha sido un guaperas, aquí tenéis la prueba.

AMOR A QUEMARROPA, 1993

Puede que algunos les recuerde a la esencia de Bonnie & Clyde, es normal. Porque aunque la película no sea un remake, quizás su director Tony Scott se inspiró en ella.

Peli noventera donde las haya, una historia de amor hasta cierto extremo, cuando las cosas se te van un poquito de las manos.

Podréis ver a un Christian Slater recién salido del cascarón junto a Patricia Arquette. ¡Ah!, y a Brad Pitt como bonus track, que esa siempre es buena. 

LOS AMANTES DEL CÍRCULO POLAR 1998

Aunque algunos no lo sepan, Nawja Nimri ya era conocida antes de hacer “Vis a vis”. 

Amor desde los comienzos, amor que se atrae y amor por el que se sufre. Con las rarezas más bellas y mensajes para valientes, todo,  cortesía de Julio Medem.

Gracias a esta película se agudizó mi amor por las auroras boreales y el maravilloso Círculo Polar. 

Como curiosidad, el niño que representa a Otto de pequeño es el hijo de Medem en la vida real. 


DONNIE DARKO, 2001

Puede que de esta lista esta sea una de mis favoritas, al menos la que más veces he visto, eso seguro. 

En esta película suenan Tears for Fears, Joy Division, Duran Duran, Echo & the Bunnymen… Motivos sonoros para que sea una de las que más me gustan, estoy segura. 

Sueños, agujeros de gusano y una historia de amor adolescente que os aseguro, no es la de siempre. No os cuento mucho más, no seré yo quien haga spoilers. 

Un jovencísimo Jake  Gyllenhaal comparte pantalla con su hermana Maggie, Drew Barrymore o Patrick Saywze entre otros.

LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE, 2003

Otra basada en una novela, en este caso, la del mismo nombre de Lorenzo Silva. Arrancando con un himno de Extremoduro no todo acaba como empieza.

Un amor atípico y extraño. Un amor donde no es necesario el contacto físico, ni siquiera rozarse. Un amor que te mantiene totalmente pegado a la pantalla.

Esta película fue el motivo más válido para empezar a conocer a Luis Tosar. Goya a mejor actriz revelación merecidísimo que María Valverde.


TU VIDA EN 65 MINUTOS, 2006

Esta y las anteriores nacionales nombradas han sido buenos motivos para querer al cine español de cerca desde hace mucho tiempo.

Historia rápida y directa que transcurre en mi querida Barcelona. Con esas imágenes en las que intentas adivinar a qué altura de la Gran Via de Les Corts está grabado el plano.

Casualidad y causalidades, ¿todo nos acaba llevando al amor? Si os gusta seguir vuestros instintos y mirar la lavadora esta peli es para vosotros. Peca de ñoña en algunos momentos, os aviso, para que no se diga. 

DRIVE, 2011

¿Ha alguien más se le viene Lynch a la mente cuándo piensa en esta película? Tengo que decir que las formas, la estética y la BSO de Drive me parecen básicamente sublimes, motivos de peso para querer verla de vez en cuando.

Coches, pasta, peleas, ajustes de cuentas y todas esas cosas que hacen que en Drive no vivas la típica historia de amor, o al menos en Elche que es donde yo vivo.

El plus de Ryan Gosling y Carey Mulligan lo omitimos, aunque bueno, ya se me ha escapado.

HER, 2013

Tengo debilidad con la familia Phoenix desde que tengo memoria infantil, aunque la obra de Spike Jonze fue la decisión definitiva de mi amor por Joaquin. 

La  historia de cómo el amor te sabe llevar a lo más alto y te rompe en pedazos. Y tú, incapaz de controlarlo te encuentras en un camino donde lo que más te llena te mantiene de repente más aislado. Tan lejos de lo que amaste algún día.

Me encanta que la voz de Samantha sea en realidad la de Scarlett Johansson. Y también me gusta pensar que Rooney Mara y Joaquin Phoenix están juntos en el mundo real. 


A GHOST STORY, 2017

El orden cronológico de esta lista ha dejado en última posición quizás a la más especial de estas películas.  Cuando la terminé, de manera instantánea hice un revisionado porque quise entender hasta el último detalle de la película de David Lowery.

La cinta se compone de un transcurso aletargado, planos delicados, secuencias minimalistas y diálogos escasos que se convierten en clave.

Fue para mí como un experimento precioso en el que te metes de lleno en la piel de M. (Rooney Mara). Es fácil sufrir con ella, porque, aunque circule dentro del amor, habla de nuestro miedo más verdadero, el miedo a perder y la dificultad de seguir adelante. 



CARLA SIFER